Esta mañana he observado como una pequeña presa se ha roto. Al romperse ha dado paso a un sinfín de hojas, ramas, arena y piedras. Esto me ha hecho pensar en la vida. La vida es como un rio, una corriente de agua que recorre un camino ya determinado .A veces colocamos presas, diques que retienen e impiden el paso de sueños y deseos. La presa solo deja pasar aquello que nos hace ser aceptados por los demás, solo libera lo políticamente correcto y lo que se espera de nosotros. Pero ¿qué pasaría si se rompiera, si dejase pasar todo lo que realmente somos? ¿Seriamos aceptados? Creo que no. Al igual que la pequeña presa que he visto esta mañana dio paso a piedras y arena que enturbiaron la cristalina agua del mar, nuestros secretos enturbiarían la falsa transparencia de nuestras vidas. Esos deseos que han de estar condenados al ostracismo, esos sueños que jamás verán la luz. Todo esto estará oculto mientras la presa siga conteniendo la verdad de nuestras vidas pero.... ¿Qué pasará cuando la presa se rompa? ¿Qué se llevará por delante? ¿Qué expondrá a la luz? Lo mejor sería vivir sin presas, sin diques, mostrar nuestras vidas tal como son. Por desgracia vivimos rodeados de gente conocida a la cual no conocemos.

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