Hoy el potente sol ilumina más de lo que desearía ver; todo un océano (eso creo) que como una alfombra cubre el escalón de entrada a mi reino, el reino de los perdidos. Un reino donde puedo ser quien quiera sin ser nadie.
Ayer te vi y estabas contenta, sonreías al mirarme. Hoy pienso en el sentido de la vida si no puede ser compartida, si no se puede gozar junto a otros. Hemos sido creados para dar a los demás, el ser humano está diseñado para confiar, de no ser así habríamos tenido ojos en la espalda. Damos la espalda a los amigos confiando en ellos, esperando que obren bien y cuando nos fallan la herida es dolorosa. Un mal amigo es como una enfermedad terminal, poco a poco nos va consumiendo, los buenos son agua en el desierto, descanso en la noche.
Tú eres eso para mí, eres la energía que hace latir mi corazón, la fuerza que comprime mis pulmones. Sin ti mi vida carece de sentido, sin poder compartirla contigo mi vida no tiene razón de ser.
Esperando poder abrazarte me dejo vencer por el sueño, en él eres real, en mis sueños sigues a mi lado como una enredadera que todo lo cubre, llegando a cubrir mi triste realidad. Prometo guiarme por ella en el próximo sueño esperando llegar a ti.

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