viernes, 26 de marzo de 2010

La inseguridad del viento


Soplaba tan fuerte que temí por mi vida, Me golpeaba sin piedad haciendome perder el equilibrio. Inseguro y asustado me protegí tras la cabaña de troncos.
Esta mañana lucia el sol en todo lo alto, sus rayos quemaban mi desprotegida piel, poderoso y fuerte reinaba como tantas otras mañanas, ¿desde cuándo? No lo sé, pero hoy me agradaba su presencia.
Por la tarde estaba cubierto, detrás de una cortina de vaporosas nubes desplegada por el viento seguía rayando y parecía llamar mi atención atravesando pequeñas grietas, como si gritara tras una puerta, recordándome que seguía ahí, que no se olvidaba de mí, de mi piel.
A pesar de las nubes debo refrescar mi memoria y volver a sentir su abrasador calor, su continuo iluminar en mis días.
Dios sé que al igual que el sol, tú sigues alumbrado mi vida, aunque las nubes y el viento de incertidumbre me golpeen, me sigues amando.

2 comentarios:

  1. que bonitoooo!!! me gusta mucho lo que has escrito...y que guay que tengas un blog. yo voy a empezar con ello de nuevo, asi que intercambiaremos comentarios.

    Jocabed

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  2. Sigue que seguro que hay más.

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